La Fábula - Cai




La Luna enceló al ver al Sol colindar con el mar.
Un marco celeste cubierto de estrellas.
Inerte allí yo, ajeno a lo que pasaba.
La Luna empezaba a llorar.
Y no comprendía el porqué de su angustia
en tan corto tiempo, de la noche al día.
Y a pesar que el Sol le explicaba
que todo era proceso de Dios.
El astro amarillo siguió su camino,
la Luna en sigilo quedó con su angustia
y no pensó que el Sol regresaría pronto
y todo volvería a empezar.

Cai

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